Queso Chester
Se considera que se debe consumir después de una maduración de seis semanas a tres meses. La chedarización o texturización puede considerarse como una maduración corta, una a dos horas, cuyo objetivo es alcanzar la acidez final para que el queso adquiera una estructura y características específicas. La maduración del queso es un proceso complejo donde, bajo condiciones de humedad relativa (80% a 90%) y temperatura (5 °C a 15 °C) controladas, los microorganismos y las enzimas llevan a cabo una complicada red de reacciones químicas: las proteínas se degradan al igual que los hidratos de carbono y lípidos en una secuencia de transformaciones interrelacionadas mediante las cuales se produce la textura, el aroma y el sabor.
